¿Y si nos volvemos locos?

He estado pensando mucho ultimamente en la locura. Mas especificamente, en aquellas personas que cometen la locura de dejar todo atras para irse a cumplir un sueno o un proyecto. 

A mí me criaron con el chip de la estabilidad. El primer y último empleo de mi mamá fue con el Gobierno, ahí se pensionó y siempre estuvo segura de que su cheque llegaba cada 15 días. Así que es de esperar que yo tenga problemas con la idea de tirarme al vacío y perder las certidumbres que tengo en mi vida: un salario, un seguro social, bonos, y un ambiente de trabajo (relativamente) estable. Lo malo es que hasta yo, que siempre aposté a la estabilidad, me estoy hartando porque los bienes que doy a cambio de todo eso son mi libertad y mi tiempo. 

Siempre he sentido el llamado a forjar mi propio camino, pero rara vez le he hecho caso. Casi siempre tomé decisiones basándome no tanto en lo que yo quería, sino en no decepcionar a personas importantes para mí o para demostrarle algo a personas a las que realmente no les importaba nada de lo que yo hiciera. Es hasta hace poco que comencé a escuchar más mi instinto, a ponerle atención a esa vocecita interna que me dice que necesito vivir a mi modo, no necesariamente siguiendo libretos o fórmulas preestablecidas. Que no es que tengo que dejar todo tirado e irme a mochilear o volverme hippie. Sino que tengo que buscar la manera de vivir mas auténticamente, en sintonía con lo que realmente siento y con los valores que admiro. 

Comprar cosas nunca ha sido mi norte. Tampoco ostentar títulos universitarios. Mucho menos presumir ante los demás de mis "éxitos" (¿qué es el éxito, al fin y al cabo?). Yo soy yo, y aunque mis decisiones a veces no hayan sido las mas congruentes, sí puedo decir que hasta el momento mi vida no ha sido aburrida. He tratado desesperadamente de hacer de mi vida una película que quiera recordar con amor cuando esté vieja, desdentada y delirante. Y por eso esta vez estoy dispuesta a escuchar el llamado a la locura, porque no quiero que mi vida se me escape. Porque estoy consciente de lo efímero que es mi paso y que no hay otra oportunidad. 

No quiero estar muerta por dentro. ¡Quiero estar viva y loca, muy loca! 

¿Será que nos volvemos locos todos?

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